domingo, 26 de mayo de 2013

Entre empujones, anécdotas y chistes entablaron una amistad en el Metro

Cada mañana, 15 personas tienen una cita fija en la estación Zoológico. Gracias a ese encuentro hacen más llevadero el trayecto


EMILY AVENDAÑO26 DE MAYO 2013 - 12:01 AM

Primer vagón, segunda puerta. Esas son las coordenadas de encuentro diario de un grupo de alrededor de 15 personas, que de tanto coincidir en el Metro terminaron por convertirse en amigos.

La reunión empieza en la estación Zoológico a las 6:30 am, de ahí en adelante se van incorporando personas al grupo en Mamera y en Artigas. “Esta es nuestra forma de liberar estrés. Es casi una terapia de grupo”, asegura la administradora Virginia Guerrero.

Calculan que se conocen desde hace cinco años. Primero únicamente se daban los buenos días; luego agregaron el cómo estás y, desde entonces, fue fácil entablar una conversación más formal, compartir intereses, anécdotas familiares y problemas.

“Hasta que por fin llegan”, exclama Guerrero al ver aproximarse a Sammya Roldán y a Lía Jiménez. La administradora vio pasar varios trenes, en compañía de Leonard Oviedo, antes de que llegaran sus amigas. “Procuramos no dejar a nadie atrás y si alguien avisa que viene tarde lo esperamos en Mamera”, explican.

Una vez que están todos, toman el tren. Son sólo dos estaciones, pues en Mamera deben bajarse para hacer la transferencia y tomar el que los llevará en dirección a Zona Rental. En la fila empiezan a organizar su próximo encuentro. La amistad ha trascendido las instalaciones del subterráneo y ahora comparten cumpleaños y Navidades. El año pasado celebraron un intercambio de regalos y hace una semana todos se vieron en la casa de Roldán por su aniversario.

Llega el tren y surge un nuevo dilema. Si caben o no caben todos en el mismo vagón. Son siete personas y todos lograron entrar con la ayuda del empujón respectivo de otro de los miembros del clan. Una vez dentro pasan la lista, para asegurarse de que nadie se haya quedado atrás.

Además de cuidarse entre ellos, también vigilan a quienes tienen a su alrededor. “No empujen. Hay una mujer embarazada”, dice casi pegada a la puerta Guerrero.




Tema cotidiano. Hablan a viva voz y no escatiman en salidas chistosas. “Hablamos de todo, menos de política. El año pasado conversamos mucho sobre ese tema, pero las otras personas en el vagón se ponían muy serias o arrugaban la cara. Así que ahora lo evitamos”, aseguró Angélica Pérez. Por tanto, en el camino se refirieron a la falta de agua en la casa de Jiménez, el primer matiné del hijo de 11 años de edad de Pérez y la inseguridad.

“Esta es la foto del violador”, dijo Yasenia Collazo, mientras enseñaba a sus compañeros de viaje la imagen de Wilmer Maestre, quien se presume habría abusado y asesinado a tres muchachas en Casalta III. Uno por uno se pasan el teléfono de Collazo, miran la foto y comentan que el hombre ahora anda por Caricuao. José Pacheco agrega: “En Zona Rental hay una mujer que dice que va a pedir, pero termina robando a la gente. Tengan cuidado”.

En la estación Nueva Circo se bajan Jiménez y Mayra Barrios. “Antes había otro grupo; pero ese se desintegró y al final terminamos siendo nosotros. Dos somos compañeros de trabajo, otros se conocen porque sus hijos estudian en el mismo colegio. Muchas veces le han dicho a mi hija que me vieron echando broma en el Metro”, afirma Pérez.

En medio de las risas y los cuentos, los retrasos y los apretones se hacen más llevaderos. “Yo tengo carro y Sammya también, pero siempre usamos el Metro”, concluye Pacheco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

si y tu dijiste q a esa hora entraron todos en el mismo metro y la misma puerta, sobre todo los q se incorporan en mamera hahaha

abraham tovar dijo...

entre los agitados buenos días buscan un poco de calidad de vida para hacer de la rutina algo amigable caricuao la mejor parroquia de CARACAS