martes, 12 de abril de 2016

¿Ahogados en basura? Venezuela no tiene un plan integral para manejarla



¿Ahogados en basura? Venezuela no tiene un plan integral para manejarla

https://youtu.be/enTTRZuyPF8

Domingo, 10 de Abril de 2016 a las 8:11 p.m.


Se calcula que cada persona genera en Venezuela kilo y medio de desperdicios al día, sostiene el gerente de la Fundación Tierra Viva, Alejandro Luy




Si la entrada de una ciudad es un basurero, resulta fácil suponer que en cada esquina de esa ciudad hay papeles, plástico, restos de comida. Este es el retrato de Caracas: la bienvenida a la capital, para quienes accedan desde el occidente del país, es la planta de transferencia de Las Mayas, en manos de la alcaldía de Caracas y llena hasta el tope de desperdicios; y hay zonas en las que se amontonan cerros de desechos sólidos.



En 2011 entró en vigencia la Ley de Gestión Integral de la Basura, que dejó atrás la Ley sobre Residuos y Desechos Sólidos promulgada siete años antes, recuerda Alejandro Luy, gerente general de la Fundación Tierra Viva. En el presente “no existe un plan de gestión integral de la basura, plan que debería guiar la acción de gobernaciones y alcaldías”, puntualiza Luy en entrevista con Contrapunto.

Tal como lo destaca el ambientalista, ese plan de gestión integral debería incluir cuánto se genera, las características de esos residuos y los planes para atender el problema.



Más de un kilo por día


Tome en sus manos paquete y medio de harina de maíz (si la consigue) y así tendrá el peso de la basura que produce a diario cada venezolana o cada venezolano.

“El problema de la basura es inherente a la vida del ser humano en la actualidad porque es parte de la dinámica de la sociedad”, comenta Luy. “Pero cuando no se tienen mecanismos para disminuir el consumo, para reutilizar o para reciclar, se empieza a convertir en un problema”.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre los años 2000 y 2007 se duplicó la generación de residuos en Venezuela, porque el país pasó de 0,5 kilos a 1 kilo por persona por día. En 2016 se calcula que aumentó hasta kilo y medio.

El mismo INE estimaba que en 2011 se recolectaban al día 28 toneladas de basura a escala nacional, “pero se sabe que una buena proporción de la basura no se recoge debido a falta de acceso o por no tener los mecanismos para ello”, subraya el gerente general de Tierra Viva. Esos son los residuos lanzados en una quebrada o quemados en la esquina de una comunidad popular.






Son botaderos, no rellenos


La Ley de Gestión Integral de la Basura define responsabilidades concretas para cerrar botaderos de basura y mejorar o desarrollar rellenos sanitarios, “pero no se ha avanzado mucho en esa dirección”, refiere Luy.

En el año 2009 se contabilizaron en el país 270 vertederos a cielo abierto, según un documento elaborado por la red ARA. “El año pasado, según la memoria y cuenta del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas, se expuso como un logro la clausura del vertedero de Palo Negro y la inauguración del relleno sanitario de Tiguadare, en Carirubana. A esa velocidad, el ritmo será insuficiente para saldar el pasivo ambiental”, critica.

¿Cuál es la diferencia entre un relleno sanitario y un botadero de basura? “Un relleno sanitario es un espacio adecuado, con la tecnología suficiente para la descomposición controlada de la basura para evitar que los lixiviados lleguen a suelos o aguas y para evitar que se produzcan incendios superficiales de la basura. Los rellenos tienen una vida útil de 20 o 30 años y cuando se clausuran se convierten en parques o áreas verdes”, aclara Luy. Estos, en Venezuela, son la minoría.

El vertedero es el que reina en el país: un sitio donde se lleva la basura, la queman y se descompone. “Las aguas subterráneas y superficiales se contaminan”, lamenta.



Alimentos y plástico son los protagonistas

Cáscaras de papa, conchas de naranja. La mayor parte de la basura en Venezuela es orgánica, lo que implica una complejidad mayor porque se necesita un manejo especializado, describe Luy. El plástico, otro ciudadano más del país, ocupa el segundo lugar. Los restos orgánicos y el plástico en todas sus presentaciones representan 90 % de los desechos sólidos que se generan en todo el territorio nacional.

Reciclaje parece una palabra, si no prohibida, al menos poco usada en el país. “En Venezuela no hay programas de fomento del reciclaje”, diagnostica Luy, “lo que no quiere decir que no hay iniciativas en todo el país en empresas e instituciones y comunidades”.

Según sus cálculos, “aquí se recicla menos de 10 % de lo que se produce”. Ello ocurre, en su criterio, porque no se ve la basura como una oportunidad de negocios y de ahorro energético.

—¿Cuál debería ser la primera tarea del Ministerio de Ecosocialismo y Aguas?

—Debería ser elaborar el plan de gestión integral de la basura, que debe ser concertado con empresas, alcaldías y sectores productivos. De ese plan se derivarán acciones para una mejor recolección, reutilización y disposición de residuos sólidos.

—¿Qué hacer con la planta de transferencia de Las Mayas?

—La planta de transferencia de Las Mayas debería ser asumida entre la alcaldía de Libertador y el Ministerio de Ecosocialismo y Aguas. Debería ser un lugar al que llega la basura, se separa lo que puede ser reciclado de lo que no y luego se compacta. Los residuos orgánicos deben ser llevados al relleno sanitario de La Bonanza. Es importante que el criterio técnico se imponga al político. Las Mayas puede ser el ejemplo de cómo se puede hacer una correcta gestión de la basura.

INFO/http://contrapunto.com/noticia/ahogados-en-basura-venezuela-no-tiene-un-plan-integral-para-manejarla-70478/